martes, 5 de enero de 2016

El Dibujo a través de la Historia del Arte

Dibujo significa tanto el arte que enseña a dibujar, así como delineación, figura o imagen ejecutada en claro y oscuro.

El dibujo es una forma de expresión gráfica, plasma imágenes sobre un espacio plano. Gracias a lo antes dicho, es considerado parte de la bella arte conocida como pintura. Es una de las modalidades de las artes visuales. Se considera al dibujo como el lenguaje gráfico universal. Ha sido utilizado por la humanidad para transmitir ideas, proyectos y, en un sentido más amplio, sus ideas, costumbres y cultura.


El dibujo sirve como una herramienta para la representación de objetos reales o ideas que, a veces, no es posible expresar fielmente con palabras
Los primeros dibujos conocidos se remontan a la prehistoria; las pinturas rupestres de la cueva de Altamira son unos de los ejemplos más antiguos, donde el ser humano plasmó en los techos y paredes de las cavernas lo que consideraba importante transmitir o expresar (usualmente actividades relacionadas con su forma de vida y su entorno).
Dibujos y pinturas de la cueva de Altamira.




De las primeras civilizaciones perduran escasos ejemplares de dibujos, normalmente, por la fragilidad del material en el que fueron ejecutados, o porque eran un medio para elaborar pinturas posteriormente, siendo recubiertos con capas de color. 
Las culturas de la Antigua China, Mesopotamia, el valle del Indo, o el Antiguo Egiptonos han dejado muestras claras de ello, ideando los primeros cánones de proporciones, como sucedió también en la Antigua Grecia y Roma.

En la Edad Media se utilizó profusamente el dibujo, generalmente coloreado, para representar sobre pergaminos temas religiosos a modo de explicación o alegoría de las historias escritas, privando así lo simbólico sobre lo realista, incluso las proporciones y cánones de la época. 

La cultura islámica también contribuyó con preciosos dibujos que solían acompañar textos de anatomía, astronomía o astrología.

Es en el Renacimiento cuando el dibujo eclosiona, logrando alcanzar sublimes cotas. Por primera vez se estudia el método de reflejar la realidad con la mayor fidelidad posible, con arreglo a normas matemáticas y geométricas impecables: conFilippo Brunelleschi surge la perspectiva cónica. 
El dibujo, de la mano de los grandes artistas renacentistas cobra autonomía, adquiriendo valor propio en autorretratos, planos arquitectónicos y variados temas realistas –como los de Leonardo da Vinci–, además de seguir sirviendo como estudio previo imprescindible de otras artes, como la pintura, escultura o arquitectura.